sábado, 22 de octubre de 2011

Cosa de nombres

Curiosas historias tiene la vida, sobre todo cuando de nombres se trata. Hace unos días me presentaron un hombre; bajo, canoso, callado, de 50 años aproximadamente. El “Nani”, me dijo que lo apodan. Ahí comenzó un divertido diálogo entre el protagonista, Cristián (el que nos presentó) y el narrador, o sea yo.

-Cristián: Pero no sabes nada, dile cómo te llamas (dice mirando a Nani).
-Nani: mmm… Aníbal Pinto.
-Cristián: ja, ja, ja. Sí, pero cuéntale la historia, poh.
Nani comenzó su relato.
“Hace años iba por la calle, con un amigo. Recuerdo que era de noche, ya tarde, en la época de la dictadura. En esos momentos dos carabineros nos sorprenden y nos dicen que nos identifiquemos, pero nosotros andábamos sin los carné de identidad”.

Nani ó Aníbal Pinto, sigue con su relato: “nos preguntaron cómo nos llamamos. Yo le dije que Aníbal Pinto, y me miraron raro, le preguntan a mí compañero y les dice: ‘me llamo Camilo Henríquez’, que era como realmente se llama. Ahí el par de ‘pacos’  nos dice: ‘qué se cree el par de gueones, creen que somos giles. Ya pah dentro’, nos dijeron; y de una patá nos metieron al furgón. No nos creyeron los nombres. Ahora me cagó de la risa, y siempre digo que me llamo Nani y me ahorro problemas y burlas”, confesó el protagonista.

Cosas de la vida.

sábado, 8 de octubre de 2011

¿Clasificatorias o eliminatorias?

Chile partió mal el camino por jugar el Mundial de Brasil 2014. El 4-1 ante la Argentina de Messi reafirma mis temores más profundos. No se trata de ser negativo o chaquetero; se trata de prever los errores que se pueden producir en esta larga competencia y que diferencian la era Bielsa versus la de Borghi. A continuación algunos puntos a considerar.

-Favorito: Aunque la Copa América no fue lo que todos esperaban, tras caer impensadamente en cuartos de final ante Venezuela (1 a 2) y cuando parecía que la Roja podría avanzar, igualmente Chile arrastra un cartel de favorito por su desempeño en la ruta continental al mundial de Sudáfrica. Ya todos saben lo que puede dar, sus virtudes, pero también sus defectos.

-Fútbol: Pese a que Borghi es un buen entrenador, Bielsa es de nivel mundial. El Loco logra sacar lo mejor de cada uno de los jugadores nacionales, así convirtió a Carmona en un excelente “6” ó a Beausejour en un puntero izquierdo brillante, estos son sólo dos ejemplos de varios otros; gracias a su buen rendimiento varios jugadores fueron exportados a ligas más importantes del mundo. A lo anterior, se debe agregar que el fútbol de Bielsa es trabajado, pero fluido y natural a la vez, estudioso del rival; en cambio el de Borghi es más libre, menos disciplinado y no tan riguroso con las virtudes del contrincante.
Como ejemplo de lo anterior, recuerdo la jugada de Arango, previo del segundo gol de Venezuela (en la Copa América) cuando el arquero Bravo suelta un balón, momento en que Chile perdió 2 a 1. Esa pelota detenida fue una constante que realizó en partidos anteriores el elenco llanero, lamentablemente Borghi y los jugadores no lo advirtieron.

-Disciplina: Otro punto a favor de Bielsa es la disciplina que impulsó fuera de la cancha, nunca le tembló la mano a la hora de dejar fuera a algún jugador, por más importante que fuera, como Vidal o Valdivia. Mientras el rosarino estuvo al mando todo fue orden. Hoy nuevamente hay indicios de indisciplina, con dos jugadores presuntamente en estado de ebriedad a pocas horas del lance con Argentina.

Después de todo esto, igual es muy probable que Chile llegue al mundial, pero será más difícil, por lo que los jugadores y cuerpo técnico deberán aplicarse al máximo. De ellos depende que sea una clasificatoria y no una eliminatoria.

domingo, 2 de octubre de 2011

Neuronas Made in Brasil

Sin duda, que son un referente a nivel sudamericano y mundial. Los brasileños se caracterizan por ser competitivos y tener muchas virtudes, son el país de la samba y de campeones en fútbol, por destacar sólo algunas.

Por lo anterior, traté de aprovechar al máximo un encuentro que tuve con un “garotiño”, hace unos días. El es pareja de una amiga que estuvo de paso por Arica y me dio algunas luces de lo que pasa por las neuronas de los “Made in  Brasil”.

En ese encuentro casual, Joao contó un par de chistes y dejando ver su visión:

Joao: “(Chiste) ¿Qué es el ego? Es el pequeño argentino que todos llevamos dentro (risas)”.

Luego prosiguió: “Había dos argentinos en otro país, que estaban de viaje, pero gastaron más de lo que tenían y quedaron sin dinero. Para reunir recursos para regresar, deciden separarse dentro de la ciudad. Uno por la derecha, otro por la izquierda, para juntarse una hora después”.
El diálogo de los protagonistas de la historia, contado por Joao, es el siguiente:
A: Ché, ¿cómo te fue?
B: Bien, junté 350 mil pesos.
A: Pero cómo lo hiciste?, yo sólo reuní 2 mil pesos. Canté, bailé, conté chistes a la personas, pero no resultó. ¿Y vos?
B: Yo les dije que era argentino, que quería plata para irme a mi país y… ¡¡¡todos me daban para que me fuera pronto!!!

Después de las bromas, Joao contó que realmente a ellos no les interesa ganar la Copa América, ni la Libertadores, que a esos torneos sólo apuntan los argentinos o los países que no pueden ganar cosas más importantes: “no nos gusta perder. No es bueno que nos gane Chile o Ecuador, pero para ustedes es un gran logro (ganarle a Brasil). A nosotros lo único que nos interesa es ganar la Copa del Mundo. Lo demás no importa”.

En ese momento intervengo, tratando de mostrar algún logro de Chile, en lo que a fútbol respecta. Le digo que este país es uno de los pocos que ha logrado tener un tercer puesto en todos los torneos organizados por la FIFA (Sub-17, Sub-20, Adulta y Olímpico), pero él me responde:

-“Qué bueno, para ser un país que nunca ha ganado algo, eso es bueno. Sin ofender a tu país”, me recalcó con una gran sonrisa, como todos los brasileños.

viernes, 16 de septiembre de 2011

La gran estafa

“Donaría un peso a la fundación del Abuelito Chileno”, a quién no le han hecho esta preguntado alguna de las cajeras de las diversas cadenas de supermercados de todo el país, motivo por el cual recaudan varios millones de pesos a la semana.

Pero esta situación ya se salió de control, porque las trabajadoras de estas tiendas ya no preguntan si es que desea dar dinero, ya que igualmente le restan el dinero de su vuelto, aunque usted diga que “no desea” entregar $1 ó $4 pesos (según sé es hasta $9, para que cuadre y no se note), el monto da lo mismo, porque es plata de cada uno. Para muestra, un botón.

Luego de terminar compras semanales en un supermercado, hago la fila en la caja y pago. El total llega a los $16.474.- (diez y seis mil cuatrocientos setenta y cuatro pesos). Cancelo con $20 mil.

-Cajera: Desea donar $6 pesos al hogar “X”.
-Yo: No.

Curiosamente me da $3.520 pesos de vuelto (tres mil quinientos veinte); por esas casualidades de la vida se me ocurre revisar mi cambio y veo que faltan $4.

-Yo: Señorita, una consulta. ¿Ya no dan los $4 pesos de vuelto?
-Cajera: ¿Los quiere? (con cara de poto)
-Yo: Claro que sí.

El resultado fue que me entregó $10 pesos, con cara de molestia por pedir lo que es mío, pero sin mirarme a la cara. Tomé mis cosas y me fui.

Otra persona me contó que una cajera le dijo: “pero si las monedas de peso ya no existen”; en cambio pienso que los que nunca se acabarán serán los “rostro de madera”.

Ahora que lo pienso, debí pedir un libro de reclamo y dejar la constancia, pero no lo hice. ¿Carabineros la tomará detenida por el robo?, no sé. La moraleja es que no se deje engañar por estas tiendas, aunque sea un peso, porque si lo multiplica por la cantidad de personas timadas mensualmente, esto se convierte en la gran estafa. ¿Se irán realmente esos pesos a la beneficencia? ¿O se irán a la cuenta corriente de los dueños de la cadena?

domingo, 4 de septiembre de 2011

El último diálogo con Romina

Este fin de semana supimos y sufrimos del accidente aéreo ocurrido en el archipiélago Juan Fernández, donde iba un equipo del programa de TVN Buenos Días a Todos, encabezado por el conocido animador Felipe Camiroaga, a quien recuerdo desde sus inicios en Extra Jóvenes, del ex canal RTU, hoy Chilevisión.

Pero más allá de la repercusión que significó este accidente, en lo personal fue un duro golpe por la muerte de Romina Irarrázabal, a quien conocí en la Universidad de Playa Ancha, donde fuimos compañeros de periodismo por cinco años y con quien nos atribuimos un parentesco, debido a que su familia y la mía provenían de un sector de Chile en común.

En la noche del viernes 2 de septiembre, a segundos de salir de casa, escuché el listado fatal donde se mencionó  a Roma (así le gustaba que le dijeran) como una de las personas que iban en ese vuelo;  de inmediato recordé que más allá de ser compañeros de carrera, también trabajamos juntos en la misma casa de estudios, en el área de comunicaciones.

En dicha oportunidad, cuando supimos que la Upla no renovaría nuestros contratos conversamos, esto es lo que recuerdo de aquella oportunidad.
-Romina: Pucha, no quiero volver al Consejo de La Cultura en este momento.
-Alberto: Pero, sabes que la universidad no nos va a renovar y quedamos sin pega.
-R: Sí, sé. Tendré que rogar que me reincorporen.

Romina jamás imaginó que tal decisión le significaría fallecer, cumpliendo con su deber de ir a capacitar a la gente de la isla. La conclusión es obvia, todos estamos expuestos a tener un accidente y fallecer, así que lo único que queda es vivir con tranquilidad y preparado, porque este puede el último día de vida, pero si me tocara morir, que sea como ellos, haciendo lo que más les gusta, lo que marcaba su quehacer. Un beso.

viernes, 26 de agosto de 2011

Ariqueño al volante, peligro constante

Muchas veces el ariqueño acusa que se siente abandonado por el nivel central y que está más cerca de Perú, por la cercanía física que existe con Tacna. Y la verdad es que por como manejan los habitantes de la XV Región pareciera que esa proximidad es muy fuerte y una mala influencia, en cuanto a manejar se trata.

Al recorrer las calles de Arica, es posible ver el escaso respeto por las normas del tránsito. No se consideran los cruce peatonales, para qué decir los disco Pare o Ceda el Paso; de ahí que se pueden observar varios autos con topones o choques en sus costados. Este debe ser el gran problema de esta zona del país, ya que aunque hay una escasa delincuencia, la imprudencia es una constante.

Por lo anterior, la respuesta es clara; si anda por estas calles circule despacio y desconfíe de todos los demás, más vale perder un minuto de vida, que la vida en un minuto; como lo defino: "ariqueño al volante, peligro constante".

domingo, 17 de julio de 2011

22.084, expediente psicópatas de Viña del Mar

La historia de los psicópatas de Viña del Mar es un caso digno de recordar y el motivo de mi tesis para titularme como periodista. Esta serie de crímenes ocurrieron en la década de los ochenta, una época de Chile que está marcada por los más diversos hechos.

La Junta de Gobierno llama a votar para aprobar una nueva Constitución para la nación. En el plano deportivo, Santiago Wanderers se debate entre la primera y segunda división del balompié rentado. En tanto, Sportiva Italiana se titula campeón del básquetbol nacional. El área de espectáculos está marcada por ilustres visitas como la vedette argentina Moria Casan y los cantantes Julio Iglesias y José Luis Rodríguez al XXI Festival Internacional de la Canción de Viña del Mar. El diario “La Estrella de Valparaíso" muestra variados avisos donde se exhibe un departamento en un seguro barrio, o compre el nuevo Citröen AX para su comodidad.

Ese era el ambiente que había en la zona costera de la Quinta Región, años que estuvieron marcados por asesinatos en serie de parejas que se encontraban en lugares solitarios, caso que fue denominado como “los Psicópatas de Viña del Mar”, historia que se desarrolló entre 1980 y 1981.

Crímenes.
La historia se inició el día 5 de agosto de 1980, cuando “La Estrella de Valparaíso” publicó en su portada que un Austin Mini había quedado colgando en la plaza Bellamar, ubicada en cerro Esperanza, apunto de precipitarse sobre la avenida España.

Hasta ahí no pasaba de ser un suceso curioso y de posible peligro para los automovilistas que transitan diariamente por dicha arteria. Pero nadie imaginaba lo que significaría este hecho. Dos días más tarde, cerca del Jardín Botánico, se encontró al dueño del vehículo, Enrique Gajardo Casales, un electricista de Enami, que además hacía clases en la escuela D-329. Dicho crimen no pasaba de ser uno más para los policías. Pero este no es más que el inicio de una serie de asesinatos que sucederían en los próximos meses y que mantendrían aterrorizados a los habitantes de la región.

Luego de tres meses y seis días, otra muerte enlutó a Viña del Mar, está vez fue el turno de Alfredo Sánchez Muñoz, ginecólogo de 34 años, que se encontraba en las inmediaciones de la Laguna Sausalito junto a su novia Luisa Bohle, enfermera del Hospital Gustavo Fricke.

En los momentos que buscaban un poco intimidad, fueron abordados por dos individuos. El médico fue sacado del automóvil Renault en que iba la pareja y ultimado de dos disparos en el tórax, mientras que su acompañante fue violentada sexualmente por los individuos. Las características de ambos crímenes fueron muy similares: mismo calibre de pistola (38), lugar solitario y modus operandi, junto con escasear mayores pistas como huellas o testigos.

El sábado 28 de febrero de 1981, Fernando Lagunas y Delia González fueron las siguientes victimas. Sorprendidos en el estero Marga-Marga, recibieron seis disparos, tres para cada uno, además la mujer fue acuchillada. El arma utilizada nuevamente fue un revolver calibre 38. Además de ser un lugar apartado, oscuro, típico de parejas de enamorados. Ya se especula de cierta periodicidad, alrededor de tres meses, junto con comenzar a hablar de un psicópata, la población comentaba del demente que andaba suelto, todos temían por su seguridad.

Dos meses y 19 días después de lo sucedido en el estero, la historia vuelve a repetirse; ahora el turno le corresponde al obrero Jorge Nicolás Inostroza, quien es abordado en Reñaca Alto, junto a Margarita Santibáñez. Los antisociales, que descienden de un taxi, ponen de rodillas al varón y lo ejecutan, mientras que su acompañante es vejada. Los individuos son descritos como uno alto de 1 metro y 80 centímetros, autoritario, tez blanca y el otro más bajo de 1 metro y 70 centímetros, grueso y que acata las órdenes del primero. Junto a dicho homicidio se descubre el cuerpo del taxista Luis Morales, quien fue encontrado en un basural en el camino de Santa Inés, que conduce al sector de Granadilla.

El ambiente ya era de extrema preocupación, la gente se retiraba raudamente a sus hogares una vez llegada la noche. Ya eran seis las personas asesinadas en similares circunstancias, baleadas por un arma calibre 38, por dos tipos, y lugares frecuentados habitualmente por parejas de enamorados. Estos hechos redundaron en una ostensible baja del comercio, pues la vida nocturna era escasa, los restaurantes y bares no tenían clientela, la noche solamente era para los más osados.

Está vez, el que sufrió los bajos instintos de los antisociales fue Oscar Noguera, empleado bancario, quien iba por el camino troncal en compañía de su amiga Ana María Rivera cuando fueron interceptados por un taxi que los obligó a detenerse; ambos pensaron que se trataba de carabineros que realizaban un inspección de rutina. Del vehículo bajaron dos encapuchados que violaron a la mujer y mataron al varón. El automóvil de alquiler pertenecía a Raúl Aedo León, quien fue hallado en la curva la herradura del Olivar, muerto por dos tiros en la espalda. Los psicópatas habían actuado otra vez.

Pasaron más de tres meses y la sed de muerte volvió a saciarse. Ahora les tocó a Jaime Ventura y Roxana Venegas, de 19 y 22 años, respectivamente, quienes se encontraban bajo el puente Capuchinos, cuando fueron ultimados, en esta ocasión sólo por una persona. En rigor fueron los últimos que perecieron ante estos asesinos.

Inculpados.
Tanto en Carabineros como en Investigaciones había hermetismo total respecto al caso, no había luces sobre los culpables, se interrogaba a las mujeres que habían sobrevivido, además se recibían llamados de la comunidad que aportaba con algunos datos.

Pero el 2 de marzo de 1982 todo cambió, un rumor corre fuerte por las calles de la Ciudad Jardín: cayó el psicópata. El presunto asesino era Luis Eugenio Gubler Díaz, un conocido empresario de la zona, director del Banco Nacional, dueño de una empresa relacionada con mercados argentinos, holandeses y estadounidenses, socio de la constructora Costa-Gubler, además hijo de Luis Gubler Escobar, presidente de la Compañía Sudamericana de Vapores.

Junto a lo anterior, es casado con Mariana Herrera, hija del ex alcalde de Viña del Mar, Raúl Herrera. Las características físicas del inculpado se adaptaban perfectamente a uno de los retratos hablados: 42 años, tez blanca, ojos claros, 1 metro y 78 centímetros, carácter fuerte, bastante reservado, pero a veces mostraba signos de violencia desmedida contra los homosexuales. Le gustaba ir al Casino y practicar tiro al blanco en su parcela de Limache (localidad situada a pocos kilómetros de Viña).

Tras su captura, el director de la policía civil, Fernando Paredes, afirmó que la investigación está resuelta en un 99% y que Gubler “está confeso de cuatro crímenes”. Asimismo, el médico legista porteño, Mario Ibarra, aseveró que “las muestras de semen y sangre encontradas son concluyentes”. Al mismo tiempo surge la información que la esposa de Gubler, Mariana Herrera, estuvo internada en una clínica debido a una crisis nerviosa ya que acusó a su esposo de ser el psicópata, luego de encontrar unas botas embarradas con lodo.

Lo increíble ocurrió seis días más tarde, el lunes 8 de marzo, Gubler es dejado en libertad incondicional por falta de méritos, lo mismo ocurre con Guillermo Morales Anabalón, oficial de aduanas, amigo del anterior.

Mientras tanto, en un hecho inédito, el presidente de la Corte Suprema, Israel Bórquez, criticó la información periodística, tildándola como irresponsable y de acusar a un inocente. En cambio, son detenidos los policías Carlos Alberto Topp Collins y Jorge José Sagredo Pizarro, como los responsables de tales crímenes.

Esto produjo un relajo en el grueso de la población de la Quinta región que por fin pudo relajarse, salir por las noches y disfrutar más tranquilos por las noches; asimismo el comercio comenzó a disfrutar de una mayor afluencia de clientes. Aunque en algunos círculos había dudas si eran sólo dos los responsables o si había más eventuales asesinos rondando en la noche viñamarina.

Veredicto y desenlace.
Luego de varios días de reclusión, Jorge Sagredo confiesa que él es el principal responsable de los crímenes, incluso dando descripciones sobre cómo ocurrieron los hechos, por ejemplo en el doble asesinato del Puente Capuchinos, afirmó que actuó solo. Mientras, Topp afirma que es inocente y que Sagrado encubre a alguien, además de afirmar que su familia está amenazada de muerte.

Después de algún tiempo, Sagredo delata al también policía Juan Quijada como autor de los disparos en el doble crimen del Estero. Quijada es interrogado, pero dejado en libertad, pocos días después.

Dentro de los antecedentes hay temas que no quedaron claros, como los testimonios de varios testigos claves, como los casos de Ana María Rivera y Margarita Santibáñez, que no reconocen a los carabineros  Sagredo y Topp como los responsables.

También está el testimonio del empresario Jorge Yacer Eltit, que vio a los conductores del taxi del crimen del Pangal y aseguró que no eran los uniformados los que conducían el automóvil de alquiler, sino que “otro” de los inculpados. El profesor Carlos Leiva, vio a los que bajaban del Austin mini de propiedad del ingeniero de Enami Enrique Gajardo y también afirmó que los ex policías no son los que bajaron del vehículo.

Junto a lo anterior, está el testimonio de Roberto Salinas Labarca y Rosemarie Pabst Molina, quienes estaban en Caleta Abarca, donde ocurrieron los últimos crímenes, y que no pueden asegurar que los dos inculpados sean los responsables del doble crimen del puente Capuchinos. Mientras Sagredo dijo que había actuado solo, los jóvenes aseguran haber visto a dos individuos.

Luego del juicio, el fallo estableció distintos grados de culpabilidad de ambos carabineros en cada uno de los asesinatos. Junto a los crímenes se les sumaron varios delitos como robo y ofensas a la moral. A Jorge Sagredo se le acusó de ser el autor de los ajusticiamientos de Fernando Lagunas, Delia González, Jaime Ventura, Roxana Venegas y de robo a Emilio Martínez, Berta León y Manuela Gómez; y ultraje público a María Torres y Daniela Torres.

En tanto, a Carlos Topp se le culpó de tres violaciones: Luisa Bohle, Margarita Santibáñez y Ana María Rivera. Además de seis crímenes: Enrique Gajardo Casales, Alfredo Sánchez, Luis Morales, Jorge Inostroza, Raúl Aedo y Oscar Noguera. También es acusado de asalto a Juan Espinoza, Flor María Osses Echeverría, Oscar Morales, Jaime García, Raúl Rojas, Adelia López y Hugo Aragón.

Un dato anecdótico dentro de la historia, es que luego de ser dejado en libertad incondicional, el nombre Luis Gubler ya no es citado nunca más dentro del proceso, solamente se refieren a él como “otro inculpado”. Su nombre está en la palestra menos de un mes en los medios de comunicación, ya que este demandó y ganó la querella a todos los diarios, radio y canales de televisión de Chile.

Luego de dos años de proceso Sagredo y Topp  son condenados a la pena de muerte, la que se realizó en Quillota, cerca de Valparaíso, seleccionado como la plaza ideal por sus medidas de seguridad.

Con alrededor de cincuenta personas, entre autoridades y periodistas, el fusilamiento se materializa a las 5.52 horas del 29 de enero de 1985 en la cárcel de Quillota. Armados con submetralletas Uzi de 9 milímetros cargadas con una sola bala, el batallón realizan la descarga.

Luego de seis interminables minutos, los médicos dan cuenta de su muerte, en lo que sería la última vez que se aplica la pena capital en Chile. Pero en algunos siguió dando vueltas si realmente se había hecho justicia en este caso, que hoy descansa en el archivero judicial de Viña del Mar, sin que nadie pueda verlo (debido al mal estado), catalogada como la causa 22.084. Sin duda, un número lleno de historia.